El filósofo me mostró el beguitóculo, donde toda la verdad se anticipaba, y me vi rompiendo un espejo mágico con furia inmensurable. Entonces creí que mentía pues me hallaba feliz. Me equivocaba, estaba viendo mi muerte mientras escribía un relato cor...
lunes, 28 de enero de 2008
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MARABUNTA
Cada verano, cuando estaba en el pueblo, empleaba una mañana en observar la minucia de un hormiguero cercano a la caseta abandonada que e...
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Apunté con mi bolígrafo rojo que ella estaba allí como siempre y que, aunque yo no pasaba a diario por esa calle, acababa de reparar en el h...
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Yo sabré recordar. No tengo el pulso del artesano pero sé decir: -Siéntate a mi lado... Allí había labios limpios, allí había carbón de beso...
2 comentarios:
Realmente bueno. Yo creo que haría las delicias de Mega.
Buen día, Freia,
sí, me consta su predilección por los relatos cortos y por ahí la voy siguiendo siempre que puedo.
El hiperbreve es un tipo de relato que me gusta pero reconozco que, aunque parezca paradójico, es un género más complicado de lo que parece.
Un abrazo, maestra.
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