
jueves, 24 de febrero de 2011
No es un pinzón

viernes, 4 de febrero de 2011
Cotorreos...
Una prima de la mejor amiga de la madre de una chica que va al colegio de una de mis alumnas le comentó al frutero del supermercado donde compra la sobrina de la señora que me cose remiendos y me coge dobladillos en los vaqueros que necesitaba un poema para su hija de catorce años a la que le habían encargado hacer una composición que ilustrara un trabajo de Lengua sobre no sé qué época dorada de la literatura española. Ni que decir tiene que, cual reguero de pólvora, la noticia ha ido del frutero a la peluquera de la calle Infanzones, de ésta a una clienta que peina todos los sábados y que trabaja en el Banco de Santander, de ésta a la mujer que le lleva los trámites de la hipoteca a la sobrina de Concha, de la sobrina a la propia Concha, mi modistilla, quien, el lunes, cuando me entregaba los viejos jeans que acaba de repuntearme no dudó en dejarme caer que...
No pude negarme, claro está; es proverbial la flojera de mi ánimo ante esas situaciones y, así, le regalé el vetusto y justamente olvidado soneto que adjunto. Espero, con todo, que la prima susodicha arda en el peor de los infiernos, pues hoy, cuando estaba comprando unas pechuguitas de pollo para albardar, Aurelio, el carnicero, me ha hecho saber que una clienta que es compañera de brisca en el Hogar del Jubilado de una paisana de la abuela de la niña del demonio que a ésta le han cascado un cero en un trabajo del cole «y eso que había puesto un poema de un profesor que se las da de mu...»
No digas besos, di palomas rojas,
puedes decir granadas entreabiertas
di también corazón que abre sus puertas
o mariposas mancas, ciegas, cojas.
Por decir, di la lluvia en que me mojas,
di azucenas que brotan en las huertas,
di yertos lirios en las bocas muertas,
di del bosque secreto alfombra de hojas.
No digas besos, dulces desagravios
que golpean en óvalos que ilesos
tornarán de otros óvalos, más sabios.
Besos no digas; mas descorre, gruesos,
los telones de sueños de tus labios;
no los nombres, mejor dame tus besos...
miércoles, 6 de mayo de 2009
Sin palabras
lunes, 4 de mayo de 2009
Entre tanto
jueves, 5 de marzo de 2009
Sí, padre
«Mariano, esta tarde te espero en la sacristía a las siete. Sí, padre. Empieza la novena de María Auxiliadora y, si te portas bien, sabes que tu buena propina no te ha de faltar. Sí, padre. Además, Morales está con sarampión y estaremos solos, podrás coger todos los recortes de hostias que quieras y llevarlos a casa, que sé que te encantan, perillán. Sí, padre. Muy bien, Mariano, hijo, no lo olvides, a las siete, así tendremos media hora para charlar y preparar la misa. Sí, padre. Y ven bien limpito, ya me entiendes, hijo y, Mariano, de nuestras cositas... cosas nuestras, ya sabes, que nadie te ha de querer como tu padre Fortún. Sí, pad...»
miércoles, 18 de febrero de 2009
Ganbararenak

miércoles, 26 de noviembre de 2008
BILBAO HA CRECIDO TANTO, PATXI...
miércoles, 22 de octubre de 2008
Nuevo caso de suicidio artístico cometido por la víctima, en casa del aparejador Milton Hastings, al este de Suffron Park
DOND STAS, INBCIL?
Cojeaba, lo advertí sin mirar atrás, vigilando su reflejo en cristales y espejos. Por más calles que doblaba, reaparecía a lo lejos, pese a su minusvalía. Opté por el metro, había una boca en la siguiente esquina. Si entraba en el andén, la abordaría. Estaba decidido. Bajé y esperé el tren, mirando de reojo las escaleras de acceso a mi parada. Nada. La había perdido. Por fin. Entonces, vibró el móvil en la mochila. Pero no era mi teléfono... ¡ni mi mochila! Acababa de llegar un mensaje:

jueves, 16 de octubre de 2008
«C»
«Antes de morir, ¿qué me gritó?», piensa antes de decidirse definitivamente.
-Ah, sí, ya recuerdo: "¡maldito cabrón de mierd...!" - dice en voz alta, mientras extrae, por fin, un brazo derecho, extremadamente fino, cubierto de una fina escar...
martes, 14 de octubre de 2008
Funcionarios
viernes, 10 de octubre de 2008
¿No ve la novela? (y 3)
lunes, 6 de octubre de 2008
Sebastián, Lucía
jueves, 2 de octubre de 2008
¿No ve la novela? (2)
viernes, 19 de septiembre de 2008
¿No ve la novela?
martes, 16 de septiembre de 2008
De atrás adelante
Ayer, aburrido en uno de los bancos del Txalaparta, incapaz de avanzar en el libro que tengo entre manos, «Los hombres que no amaban a las mujeres» (yo no me lo volvería a comprar, sólo le falta que el asesino sea el mayordomo), me decidí a rebajarle de peso a mi vieja cartera. El lugar era ideal: nada mejor que un bar de pinchos, en cuyo suelo se apiñan cientos de servilletas usadas para aflojar carga sin dejar un escandaloso corro de papel alrededor.
Pedí un zurito para entretener el despapeleo y volví a mi asiento en el largo banco que hay al principio de lo que viene a ser el comedor. El Txalaparta está concebido al estilo de una pequeña cervecería, con grandes mesas para diez o doce comensales que, cuando no es hora de comidas, se comparte con cualquiera que llegue y se siente a tu lado o enfrente, como en este caso, en que enfrente vino a sentarse una chica que me resultaba, aún no sé de qué, conocida. Menos de lo que yo resultaba serlo para ella, estaba claro, pues, después del leve saludo de cortesía que le ofrecí y, divertida con mi afanoso examinar y romper papelillos, me abordó por mi nombre.
viernes, 12 de septiembre de 2008
Las csoas calars
Muy lejos, Penélope, ajena a la fecha, mataba de celos a su esposo, quien, destrozado, abandonaba su tierra mientras, orillas del camino, el bardo canta triste cantar:
Por la terrible estepa castellana,
al destierro con doce de los suyos,
-polvo, sudor y hierro-, don Juan cabalga.»
jueves, 11 de septiembre de 2008
El príncipe gafe
sábado, 6 de septiembre de 2008
La isla de las bufandas
viernes, 5 de septiembre de 2008
Un segundo apenas
Boomp3.com
Levanté la vista del libro y miré el cartel que indicaba la estación en que el metro se había detenido. No sería la primera vez que me pasaba de destino, no siempre n
FRÁGILES OLVIDOS
Cadáveres exquisitos dejaremos y esos frágiles olvidos que ilustran la memoria que nos tendrán... Ella escuchaba el mismo disco de Serrat ...
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Cadáveres exquisitos dejaremos y esos frágiles olvidos que ilustran la memoria que nos tendrán... Ella escuchaba el mismo disco de Serrat ...
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A.H.Znusz Gallardo , en su sección poética habitual de la revista del sanatorio, nos regala, en el nº 27 , una selección de poemas de (¿apóc...
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Yo sabré recordar. No tengo el pulso del artesano pero sé decir: -Siéntate a mi lado... Allí había labios limpios, allí había carbón de beso...