martes, 10 de abril de 2018

Tres culos


Un
                                     
 Un caos lúcido,
un caos de ventanas abiertas.
(Roberto Juarroz, «Cuarta poesía vertical»)


¿Vértigo en suspenso,
cónclave de piedras,
silencio de caverna,
un cielo de añil quizá...?
¿Estarán las voces del pasado,
 Parténopes hermosas,
embelesando la memoria,
domando las miradas?
¿Qué bellezas,
qué fortalezas,
qué delicia de visión
albergará
el paisaje frente al ojo
cuando el recio banco
ofrece 
a la primavera
que baña, exultante, La Serena
casi a diario
tres, o más, magaceleños culos...?




                                 

lunes, 9 de abril de 2018

Última luz



Anhela este camino  ser vivido
y así mi pie, solícito, lo alienta,
el tibio sol de marzo no calienta
pero le muda el color con su latido.

La última luz desploma con sentido
su paleta: amarillo, cian, magenta...
trocando cada verde en trama lenta,
rescatando la ruta del olvido...

Crecen el asombro cerro tras cerro,
barranco tras barranco hasta la ermita,
panes y quesos y dientes de perro...

Escribe el campo, el corazón recita
su soneto en silencio, yo me aferro
al pulso que lo lleva a Piedraescrita...




sábado, 7 de abril de 2018

Puerta



Luego de una incomparable jornada fotográfica con «Los cigüeños», donde servidor ofició de humilde gurriato, voy recogiendo perlas de los artistas que se convocaron en la ruta de Magacela a Campanario. Una de ellas, es esta maravillosa captura de doña Manuela Muñoz a quien dedico verde soneto agradecido...


Aunque aquí nada es trampa ni es antojo
cualquier sueño es posible si se empeña
la suave mano de la cámara extremeña
extendiendo los milagros de su ojo.

No precisa la amapola ni su rojo
salpicón este verde de cermeña
para alfombrar el cielo que ya sueña
con regarle los trigos a su antojo.

¡Qué mejor monumento que este arco
que ofrece a un paso la campiña abierta!
¡Qué pintora mejor, qué mejor marco!

¿Fue alguna vez La Serena más cierta
que tras la línea de este umbral tan parco?
No, nadie puso al campo mejor puerta...

En la onda

  Yo sería un gran muerto. Mis vicios entonces lucirían como joyas antiguas con esos deliciosos colores del veneno. Habría flores de t...