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miércoles, 21 de mayo de 2025

Sabines cuando llueve





Cuando llueve así, solo con Sabines
(y digo« solo» sin ningún acento)
tomo café y lo que era macilento
es uva columpiándose en jardines

de tinta. Sólo quiero que adivines
(y digo «sólo», con su tilde al viento)
que en este tiempo del café me ausento
dentro de la nostalgia y sus confines.

Nada más es preciso: dos cristales
y todos esos paraguas al vuelo;
Jaime y un café, dos solos iguales…

Cuando llueve así, con Sabines suelo
declamar tristezas, compartir males,
solos los dos, mientras se aclara el cielo…

miércoles, 13 de septiembre de 2023

TARENTOLA MAURITANICA




Paeres del corral que en verano

«El Circo de la Luna» en sus farolas

albergan un latir de tarentolas

abatiendo cualquier insecto enano,


dulces de tapia que juyen en vano:

jormigas, polillitas, ¡panzacolas!

no escaparán. El timón de sus colas

rige su saurio apetito inhumano...


Soy capaz de admirar estos dragones

cuando la noche ardiente se sosiega

con botijos, ginebras y melones...


Mas... dime, si con tanto afán se entrega

aguzando sus dos ojos saltones

¿por qué la llamas «lagartija ciega»?

jueves, 30 de marzo de 2023

Todo


 

Ansiosa y breve, o calma entretenida
o nutrida ignorancia, o lo que empleo
en la intrincada trama del solfeo,
todo está aquí, Borges le llamó vida...

Aquí también el libro y la comida
el ímpetu, la rosa y el recreo
de tu acento leyendo esto que leo,
todo está aquí: saludo y despedida...

Aquí está la futura flor que muere
del breve ciclamor, la nube dueña
del agua que llora donde ella quiere.

Y la belleza del niño que sueña
y la mujer que me quiso y me quiere...
Y ese corral de una casa extremeña...

jueves, 28 de abril de 2022

Para mi paz...




Nunca había dudado y, de repente,
no sé si eres memoria o puro olvido,
si ardiente corazón o frío fluido,
no sé si negra sombra o luz latente
razón fugaz, o causa permanente
algo que pudo ser o que no ha sido.
Sólo sé que existo y por mi latido
sé que de amor me lleno dulcemente
y en voz a borbotones me derramo.
No existen las heridas, me las lamo
a lengüetazos suaves, no las muerdo.
Nunca había dudado y ahora reclamo
para mi paz la duda en que me pierdo
y apacigua en la noche el lado izquierdo.

miércoles, 27 de abril de 2022

ABRIL 2022




Despacha abril su fiesta de colores
y uno se desbarata en la baranda
cuando detrás de los tejados anda
Primavera tostando los mejores

retales de su sol roto en rumores
de duro zajarí y sanguina blanda
en ese cielo intenso que se agranda
cuando ya el día agita sus temblores…

¿quién escribe este atardecer diario
anuncio de la noche mientras vuela
naranja funeral, crepusculario…?

¿Quién plasmó los colores de esta tela?
¿Acaso un dios pasó por Campanario
y se aleja, feliz, por Magacela?


La foto refleja lo que me regala el cielo muchas tardes en las ocasiones en que puedo viajar hasta la casita de Campanario (Badajoz) para deleitarme en la azotea que lleva hasta el «doblao». Este abril hemos podido disfrutar de un cielo de delicia y un campo exuberante... La instantánea me animó con el soneto y es autoría del infatigable fotógrafo José Manuel «Julen» Moyano quien tuvo a bien regalármela. Ojalá disfruten ustedes de ambos...

lunes, 14 de junio de 2021

Rita y los aires



 
Rita consiente los besos de los vientos

que rodean el compás de su cintura,

que le danzan una rumba a esa figura

que pasea feliz y nos tiene contentos...

 

Pajaritos  conteniendo los alientos

nos sentamos a sufrir fugaz tortura

de verla representar su singladura:

un delicioso ballet de unos momentos...

 

Dobla aquella esquina y pese al abandono

entona mil bendiciones  la trompeta

del músico solitario cuyo tono

 

le hace los coros al  cobre en la gaveta

y a nuestra desazón con dulce encono.

¡Adiós bermejo ciclón de falda inquieta...!



martes, 11 de septiembre de 2018

Memoria del minero





El ojo se apresura por la clara
confirmación del hombre que no existe
más que en el puro hierro que lo inviste
y en la historia metal que lo declara.

En el mismo metal se nos dispara
una luz y un color que se resiste
a morir por los charcos, nada es triste
en el cuadro que Rocha capturara.

No tuvo la memoria del minero
recuerdo que merezca más la pena
que esta plaza nuestra, con su acero

alzando hasta los cielos esa vena
que engrandece la sangre del obrero.
Gracias, amigo Adrián, por esta escena…


Fotografía delicadeza 
del amigo y artista Adrian Rocha :
"Monumento a la industria", 
obra escultórica de Lucas Alcalde 
en la Herriko Plaza de Barakaldo.

lunes, 30 de julio de 2018

La luna roja de Simón





¿Qué le contará el castillo a la luna
que cambia su color por el de Marte?
¿qué lisonja le lanza en ese aparte
que sangra su rubor como ninguna?

¿Será ella la culpable inoportuna
de que la torre no luzca estandarte?
¿Qué le promete el mellado baluarte
que enrojece de asombro su tribuna?

Nunca sabremos todo con certeza,
tendremos siempre acta del antojo
que atrapó con sutil delicadeza

del cigüeño Javier proverbial ojo:
cuando al requiebro de una fortaleza
la luna fue pasión y farol rojo...


La incomparable foto es fruto de la habilidad y el trabajo del buen amigo campanariense Javier Simón, quien en la pasada noche del eclipse anunciado celó y perseveró desde la laguna de La Haba hasta atrapar a la luna enamorándose en Magacela, una maravilla de imagen a la que, sin la menor duda, el poema no hace honor...

martes, 15 de mayo de 2018

Cortiguera



Paseo del silencio, treinta y cinco
del bulevar del musgo y del helecho,
de la villa que el Ebro, con despecho
olvida en el cañón de un fuerte brinco....

Sendero del olvido, treinta y cinco,
del barrio del ayer y del deshecho,
del pueblo ya sin gloria que maltrecho
engulle la maleza con ahínco.

Hoy, la imparable hiedra tus blasones
tapiza escondiendo lo que ayer fuera
bello albergue de hidalgos corazones,

que sembraron la muerte que te espera
y en los que fueron fértiles balcones
nadie riega flores  ya en Cortiguera...








lunes, 9 de abril de 2018

Última luz



Anhela este camino  ser vivido
y así mi pie, solícito, lo alienta,
el tibio sol de marzo no calienta
pero le muda el color con su latido.

La última luz desploma con sentido
su paleta: amarillo, cian, magenta...
trocando cada verde en trama lenta,
rescatando la ruta del olvido...

Crecen el asombro cerro tras cerro,
barranco tras barranco hasta la ermita,
panes y quesos y dientes de perro...

Escribe el campo, el corazón recita
su soneto en silencio, yo me aferro
al pulso que lo lleva a Piedraescrita...




sábado, 7 de abril de 2018

Puerta



Luego de una incomparable jornada fotográfica con «Los cigüeños», donde servidor ofició de humilde gurriato, voy recogiendo perlas de los artistas que se convocaron en la ruta de Magacela a Campanario. Una de ellas, es esta maravillosa captura de doña Manuela Muñoz a quien dedico verde soneto agradecido...


Aunque aquí nada es trampa ni es antojo
cualquier sueño es posible si se empeña
la suave mano de la cámara extremeña
extendiendo los milagros de su ojo.

No precisa la amapola ni su rojo
salpicón este verde de cermeña
para alfombrar el cielo que ya sueña
con regarle los trigos a su antojo.

¡Qué mejor monumento que este arco
que ofrece a un paso la campiña abierta!
¡Qué pintora mejor, qué mejor marco!

¿Fue alguna vez La Serena más cierta
que tras la línea de este umbral tan parco?
No, nadie puso al campo mejor puerta...

jueves, 17 de agosto de 2017

POSTIGO


Mi relación con el grupo de fotógrafos del colectivo CIGÜEÑOS de Campanario (en la que oficio de mero y admirado espectador) se empeña en motivarme a intentar elogiar algunas de las maravillosas imágenes que este grupo de seres humanos, cuya obra sin palabra de poeta alguno es el mayor elogio, nos está regalando desde su página de facebook.
Es el caso de esta instantánea, obra de mi buen amigo y polifácetico artista Scud Hero, con cuyo permiso he perpetrado el siguiente soneto.


La duda que rasgó al danés el ceño
es secreto brutal de cada puerta,
la tenue luz que en el umbral es cierta
Se apaga en un instante si tu empeño

es sacudir el tiempo que sin dueño
yace. ¿Casi cerrada o semiabierta?
Nunca sabrás del todo si está muerta
la casa o en el ámbito del sueño.

Lo que Borges contó, Javier da gloria:
el polvo por la arena es el testigo
de ese tiempo que guarda su memoria

preso en el cántaro; por tanto, amigo,
me siento disfrutando de esta historia
que algún dios nos dejó tras el postigo…

martes, 15 de agosto de 2017

Dulce disparo



¿Qué patria esa mirada furibunda
defiende tras la carcomida puerta?
Del ámbito vital, el ala abierta
despliega de la oscuridad rotunda

rumbo al cielo extremeño, donde abunda
la innúmera vitualla con que acierta
a calmar piante prole que, cubierta,
ansía ya el regreso en lo profundo

de aquella oscura casa en abandono
donde el nido colgó con mil amparos;
recóndita atalaya, lecho y trono...

Nos la cazó Francisco sin reparos,
nunca un tiro cobró tan bello icono
pues su arma sólo da dulces disparos.



La fotografía es cortesía del amigo 
Francisco Pajuelo Romero, 
gran fotógrafo, a la vista está...




viernes, 5 de mayo de 2017

Infinito ocaso




Todo lo que este brusco cielo sabe
lo sabe tercamente de memoria,
sabe que aquí y ahora hay una noria
que impide que jamás la tarde acabe.

Y aunque a la noche el hecho menoscabe,
prolonga aquel morado a mayor gloria
de este abril que en la foto ya es historia
que no hay olvido que fosa le cave.

Aunque ya el amarillo se desploma
con los besos de un sol ya funerario,
se alza en violeta paz una paloma

sobre un campo que funde el necesario,
embriagador, complementario aroma
de este infinito ocaso en Campanario.

martes, 5 de abril de 2016

Soneto imperfecto XXIII


Llueve con eco de guitarras viejas,
retratan los charcos las catedrales,
viven besos, retumban los portales
y tu vaga sombra mientras te alejas.

Insiste el agua en su timbal de tejas,
eterna estalactita de cristales,
por donde entraste un día y ahora sales,
por donde volverás, frágiles rejas.

Todo muere un segundo en la ventana,
mientras en el cristal el alma mía
se da cabezazos con  furia vana.

No lloverá esta lluvia todo el día
y, tal como te añoro hoy, mañana
echaré en falta mi melancolía.

viernes, 4 de octubre de 2013

«Odio tu gato»*



En el espacio que tu gato ocupa
hago de todo mi odio buen empleo,
sólo quiero matarlo si lo veo,
quitarlo de tu mano me preocupa.

Su estancia por tu entorno ya con lupa
celando voy, y lo tengo por tan feo
que odiándolo disfruto y me recreo.
¡Cuánta envidia en mi corazón se agrupa!

No aguanto esa mirada indiferente
que acoge tu caricia todo el rato,
cual si no lo tocaras ¡repelente!

Si vuelve a interponerse, yo lo mato,
durmiendo en tu regazo, intransigente.
No hay remedio, mi amor, odio a tu gato...


*Este sonetillo publicose en 2007, pero sin el simpático y tierno dibujillo que, como se aprecia, lo redondea...


viernes, 4 de febrero de 2011

Cotorreos...

Una prima de la mejor amiga de la madre de una chica que va al colegio de una de mis alumnas le comentó al frutero del supermercado donde compra la sobrina de la señora que me cose remiendos y me coge dobladillos en los vaqueros que necesitaba un poema para su hija de catorce años a la que le habían encargado hacer una composición que ilustrara un trabajo de Lengua sobre no sé qué época dorada de la literatura española. Ni que decir tiene que, cual reguero de pólvora, la noticia ha ido del frutero a la peluquera de la calle Infanzones, de ésta a una clienta que peina todos los sábados y que trabaja en el Banco de Santander, de ésta a la mujer que le lleva los trámites de la hipoteca a la sobrina de Concha, de la sobrina a la propia Concha, mi modistilla, quien, el lunes, cuando me entregaba los viejos jeans que acaba de repuntearme no dudó en dejarme caer que...

No pude negarme, claro está; es proverbial la flojera de mi ánimo ante esas situaciones y, así, le regalé el vetusto y justamente olvidado soneto que adjunto. Espero, con todo, que la prima susodicha arda en el peor de los infiernos, pues hoy, cuando estaba comprando unas pechuguitas de pollo para albardar, Aurelio, el carnicero, me ha hecho saber que una clienta que es compañera de brisca en el Hogar del Jubilado de una paisana de la abuela de la niña del demonio que a ésta le han cascado un cero en un trabajo del cole «y eso que había puesto un poema de un profesor que se las da de mu...»

Lo peor, aparte de la vergüenza escondida, es que me he venido con el kilo de pechuga sin filetear, no podía esperar ni un segundo más en ese mostrador repleto de gente lanzando dardos contra esos malvados seres que «... es que hoy no les enseñan nada...». Tendré que olvidarme de albardarla y conformarme con aliñarle una salsita a los desiguales tacos que soy capaz de cortar...

No digas besos, di palomas rojas,

puedes decir granadas entreabiertas

di también corazón que abre sus puertas

o mariposas mancas, ciegas, cojas.


Por decir, di la lluvia en que me mojas,

di azucenas que brotan en las huertas,

di yertos lirios en las bocas muertas,

di del bosque secreto alfombra de hojas.


No digas besos, dulces desagravios

que golpean en óvalos que ilesos

tornarán de otros óvalos, más sabios.


Besos no digas; mas descorre, gruesos,

los telones de sueños de tus labios;

no los nombres, mejor dame tus besos...

miércoles, 18 de agosto de 2010

Altozano





Para el amigo Goyo Escudero
que nos avió el asueto
con teatro verdadero
y la palabra que titula este soneto...


Mi infancia son recuerdos de un verano

en Campanario, donde el sol ardía

(y donde arde con rabia todavía),

de una casa blanca en su altozano,

(¡¡Melones, sandíasssss…!!!!)

de la empleita en la bruñida mano

del abuelo que en el umbral tejía

posijos, y de la abuela Rosalía

aviando en el corral desde temprano...

(¡¡¡¡Miellll, a la ricaa miellll…!!!)

De madre con la Isabel de Tarama

en la esquina palrando con delirio,

del Pilurín… «¡Dame un durito, mama…!»

(¡¡¡¡Pilurínnnn de La Habannnaaa!!!!!!)

«¡¡¡Pon más, chacho, que estoy pasando el kirio!!!»,

recuerdos de cinco primos por cama,

de Paco, Coco y la Juana "Colirio"...



En el Altozano de Scud Hero

FRÁGILES OLVIDOS

Cadáveres  exquisitos  dejaremos y esos frágiles olvidos que ilustran la memoria que nos tendrán... Ella escuchaba el mismo disco de Serrat ...