miércoles, 21 de mayo de 2025
Sabines cuando llueve
miércoles, 13 de septiembre de 2023
TARENTOLA MAURITANICA
Paeres del corral que en verano
«El Circo de la Luna» en sus farolas
albergan un latir de tarentolas
abatiendo cualquier insecto enano,
dulces de tapia que juyen en vano:
jormigas, polillitas, ¡panzacolas!
no escaparán. El timón de sus colas
rige su saurio apetito inhumano...
Soy capaz de admirar estos dragones
cuando la noche ardiente se sosiega
con botijos, ginebras y melones...
Mas... dime, si con tanto afán se entrega
aguzando sus dos ojos saltones
¿por qué la llamas «lagartija ciega»?
jueves, 30 de marzo de 2023
Todo
jueves, 28 de abril de 2022
Para mi paz...
miércoles, 27 de abril de 2022
ABRIL 2022
lunes, 14 de junio de 2021
Rita y los aires
que rodean el compás de su cintura,
que le danzan una rumba a esa figura
que pasea feliz y nos tiene contentos...
Pajaritos conteniendo los alientos
nos sentamos a sufrir fugaz tortura
de verla representar su singladura:
un delicioso ballet de unos momentos...
Dobla aquella esquina y pese al abandono
entona mil bendiciones la
trompeta
del músico solitario cuyo tono
le hace los coros al cobre en la gaveta
y a nuestra desazón con dulce encono.
¡Adiós bermejo ciclón de falda inquieta...!
jueves, 2 de abril de 2020
martes, 11 de septiembre de 2018
Memoria del minero
lunes, 30 de julio de 2018
La luna roja de Simón
martes, 15 de mayo de 2018
Cortiguera
lunes, 9 de abril de 2018
Última luz
sábado, 7 de abril de 2018
Puerta
jueves, 17 de agosto de 2017
POSTIGO
martes, 15 de agosto de 2017
Dulce disparo
viernes, 5 de mayo de 2017
Infinito ocaso
martes, 5 de abril de 2016
Soneto imperfecto XXIII
viernes, 4 de octubre de 2013
«Odio tu gato»*
viernes, 4 de febrero de 2011
Cotorreos...
Una prima de la mejor amiga de la madre de una chica que va al colegio de una de mis alumnas le comentó al frutero del supermercado donde compra la sobrina de la señora que me cose remiendos y me coge dobladillos en los vaqueros que necesitaba un poema para su hija de catorce años a la que le habían encargado hacer una composición que ilustrara un trabajo de Lengua sobre no sé qué época dorada de la literatura española. Ni que decir tiene que, cual reguero de pólvora, la noticia ha ido del frutero a la peluquera de la calle Infanzones, de ésta a una clienta que peina todos los sábados y que trabaja en el Banco de Santander, de ésta a la mujer que le lleva los trámites de la hipoteca a la sobrina de Concha, de la sobrina a la propia Concha, mi modistilla, quien, el lunes, cuando me entregaba los viejos jeans que acaba de repuntearme no dudó en dejarme caer que...
No pude negarme, claro está; es proverbial la flojera de mi ánimo ante esas situaciones y, así, le regalé el vetusto y justamente olvidado soneto que adjunto. Espero, con todo, que la prima susodicha arda en el peor de los infiernos, pues hoy, cuando estaba comprando unas pechuguitas de pollo para albardar, Aurelio, el carnicero, me ha hecho saber que una clienta que es compañera de brisca en el Hogar del Jubilado de una paisana de la abuela de la niña del demonio que a ésta le han cascado un cero en un trabajo del cole «y eso que había puesto un poema de un profesor que se las da de mu...»
No digas besos, di palomas rojas,
puedes decir granadas entreabiertas
di también corazón que abre sus puertas
o mariposas mancas, ciegas, cojas.
Por decir, di la lluvia en que me mojas,
di azucenas que brotan en las huertas,
di yertos lirios en las bocas muertas,
di del bosque secreto alfombra de hojas.
No digas besos, dulces desagravios
que golpean en óvalos que ilesos
tornarán de otros óvalos, más sabios.
Besos no digas; mas descorre, gruesos,
los telones de sueños de tus labios;
no los nombres, mejor dame tus besos...
miércoles, 18 de agosto de 2010
Altozano
Mi infancia son recuerdos de un verano
en Campanario, donde el sol ardía
(y donde arde con rabia todavía),
de una casa blanca en su altozano,
(¡¡Melones, sandíasssss…!!!!)
de la empleita en la bruñida mano
del abuelo que en el umbral tejía
posijos, y de la abuela Rosalía
aviando en el corral desde temprano...
(¡¡¡¡Miellll, a la ricaa miellll…!!!)
De madre con
en la esquina palrando con delirio,
del Pilurín… «¡Dame un durito, mama…!»
(¡¡¡¡Pilurínnnn de La Habannnaaa!!!!!!)
«¡¡¡Pon más, chacho, que estoy pasando el kirio!!!»,
recuerdos de cinco primos por cama,
de Paco, Coco y
En el Altozano de Scud Hero
FRÁGILES OLVIDOS
Cadáveres exquisitos dejaremos y esos frágiles olvidos que ilustran la memoria que nos tendrán... Ella escuchaba el mismo disco de Serrat ...
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Cadáveres exquisitos dejaremos y esos frágiles olvidos que ilustran la memoria que nos tendrán... Ella escuchaba el mismo disco de Serrat ...
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A.H.Znusz Gallardo , en su sección poética habitual de la revista del sanatorio, nos regala, en el nº 27 , una selección de poemas de (¿apóc...
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Yo sabré recordar. No tengo el pulso del artesano pero sé decir: -Siéntate a mi lado... Allí había labios limpios, allí había carbón de beso...














