En la línea de un libro evanescente,
prudente en el idioma, emotiálgida
la palabra, sensación pura
y la frágil perseverancia
de cuanto aún ignorante soy,
charquitos y sapitos de jaspe y paseos,
alboradas, puntos suspensivos, etc.
lunes, 26 de febrero de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
MARABUNTA
Cada verano, cuando estaba en el pueblo, empleaba una mañana en observar la minucia de un hormiguero cercano a la caseta abandonada que e...
-
Cadáveres exquisitos dejaremos y esos frágiles olvidos que ilustran la memoria que nos tendrán... Ella escuchaba el mismo disco de Serrat ...
-
Yo sabré recordar. No tengo el pulso del artesano pero sé decir: -Siéntate a mi lado... Allí había labios limpios, allí había carbón de beso...
-
Apunté con mi bolígrafo rojo que ella estaba allí como siempre y que, aunque yo no pasaba a diario por esa calle, acababa de reparar en el h...
No hay comentarios:
Publicar un comentario