Después, Picasso
pintaría un cuadro,
después todo seguiría
temblando,
se apagarían las miradas.
Al rato,
quedaría un nombre
en la historia del oprobio
y un pueblo
sin muchas primaveras...
Cada verano, cuando estaba en el pueblo, empleaba una mañana en observar la minucia de un hormiguero cercano a la caseta abandonada que e...
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