No es precisa ninguna razón especial. Coges y dibujas un pájaro. O coges y dibujas un escarabajo. Pero tampoco tiene por qué no haberla. Puedes estar escribiéndole un saludo matinal a un amigo o a dos amigas y, en lugar del rigor cotidiano de algunas palabras que no tienen por qué dejar de ser lindas, tu «buenos días» se constituyen en un ave sin raza que se da un homenaje en un charco en las marismas...
miércoles, 28 de febrero de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
MARABUNTA
Cada verano, cuando estaba en el pueblo, empleaba una mañana en observar la minucia de un hormiguero cercano a la caseta abandonada que e...
-
Cadáveres exquisitos dejaremos y esos frágiles olvidos que ilustran la memoria que nos tendrán... Ella escuchaba el mismo disco de Serrat ...
-
Yo sabré recordar. No tengo el pulso del artesano pero sé decir: -Siéntate a mi lado... Allí había labios limpios, allí había carbón de beso...
-
Apunté con mi bolígrafo rojo que ella estaba allí como siempre y que, aunque yo no pasaba a diario por esa calle, acababa de reparar en el h...
No hay comentarios:
Publicar un comentario