martes, 15 de mayo de 2018

Cortiguera



Paseo del silencio, treinta y cinco
del bulevar del musgo y del helecho,
de la villa que el Ebro, con despecho
olvida en el cañón de un fuerte brinco....

Sendero del olvido, treinta y cinco,
del barrio del ayer y del deshecho,
del pueblo ya sin gloria que maltrecho
engulle la maleza con ahínco.

Hoy, la imparable hiedra tus blasones
tapiza escondiendo lo que ayer fuera
bello albergue de hidalgos corazones,

que sembraron la muerte que te espera
y en los que fueron fértiles balcones
nadie riega flores  ya en Cortiguera...








Pavesianna




Vendrá la muerte
y tendrá tus ojos...
(C. Pavese)

Vendrá el olvido
y tendrá tu piel.
Y dos huellas en la solapa
de un libro
donde crece el golem.
Y un cuero trenzado
de panes y de quesos
y de aldeas.
Y dos cuentos
para leer temprano,
cuando la nube primeriza
en una playa concreta
se hace bruma.
Vendrá el olvido
y tendrá tu voz
más hermosa que la muerte,
más lejana que la esperanza
que se alza en el humo
que le ofrezco a la luna
cada abril,
cuando llega el olvido
para retratarte
con pulso de maestro,
sin la piedad del verdugo...
Vendrá el olvido
y tendrá mis ojos...

martes, 10 de abril de 2018

Tres culos


Un
                                     
 Un caos lúcido,
un caos de ventanas abiertas.
(Roberto Juarroz, «Cuarta poesía vertical»)


¿Vértigo en suspenso,
cónclave de piedras,
silencio de caverna,
un cielo de añil quizá...?
¿Estarán las voces del pasado,
 Parténopes hermosas,
embelesando la memoria,
domando las miradas?
¿Qué bellezas,
qué fortalezas,
qué delicia de visión
albergará
el paisaje frente al ojo
cuando el recio banco
ofrece 
a la primavera
que baña, exultante, La Serena
casi a diario
tres, o más, magaceleños culos...?




                                 

lunes, 9 de abril de 2018

Última luz



Anhela este camino  ser vivido
y así mi pie, solícito, lo alienta,
el tibio sol de marzo no calienta
pero le muda el color con su latido.

La última luz desploma con sentido
su paleta: amarillo, cian, magenta...
trocando cada verde en trama lenta,
rescatando la ruta del olvido...

Crecen el asombro cerro tras cerro,
barranco tras barranco hasta la ermita,
panes y quesos y dientes de perro...

Escribe el campo, el corazón recita
su soneto en silencio, yo me aferro
al pulso que lo lleva a Piedraescrita...




sábado, 7 de abril de 2018

Puerta



Luego de una incomparable jornada fotográfica con «Los cigüeños», donde servidor ofició de humilde gurriato, voy recogiendo perlas de los artistas que se convocaron en la ruta de Magacela a Campanario. Una de ellas, es esta maravillosa captura de doña Manuela Muñoz a quien dedico verde soneto agradecido...


Aunque aquí nada es trampa ni es antojo
cualquier sueño es posible si se empeña
la suave mano de la cámara extremeña
extendiendo los milagros de su ojo.

No precisa la amapola ni su rojo
salpicón este verde de cermeña
para alfombrar el cielo que ya sueña
con regarle los trigos a su antojo.

¡Qué mejor monumento que este arco
que ofrece a un paso la campiña abierta!
¡Qué pintora mejor, qué mejor marco!

¿Fue alguna vez La Serena más cierta
que tras la línea de este umbral tan parco?
No, nadie puso al campo mejor puerta...

jueves, 17 de agosto de 2017

POSTIGO


Mi relación con el grupo de fotógrafos del colectivo CIGÜEÑOS de Campanario (en la que oficio de mero y admirado espectador) se empeña en motivarme a intentar elogiar algunas de las maravillosas imágenes que este grupo de seres humanos, cuya obra sin palabra de poeta alguno es el mayor elogio, nos está regalando desde su página de facebook.
Es el caso de esta instantánea, obra de mi buen amigo y polifácetico artista Scud Hero, con cuyo permiso he perpetrado el siguiente soneto.


La duda que rasgó al danés el ceño
es secreto brutal de cada puerta,
la tenue luz que en el umbral es cierta
Se apaga en un instante si tu empeño

es sacudir el tiempo que sin dueño
yace. ¿Casi cerrada o semiabierta?
Nunca sabrás del todo si está muerta
la casa o en el ámbito del sueño.

Lo que Borges contó, Javier da gloria:
el polvo por la arena es el testigo
de ese tiempo que guarda su memoria

preso en el cántaro; por tanto, amigo,
me siento disfrutando de esta historia
que algún dios nos dejó tras el postigo…

martes, 15 de agosto de 2017

Dulce disparo



¿Qué patria esa mirada furibunda
defiende tras la carcomida puerta?
Del ámbito vital, el ala abierta
despliega de la oscuridad rotunda

rumbo al cielo extremeño, donde abunda
la innúmera vitualla con que acierta
a calmar piante prole que, cubierta,
ansía ya el regreso en lo profundo

de aquella oscura casa en abandono
donde el nido colgó con mil amparos;
recóndita atalaya, lecho y trono...

Nos la cazó Francisco sin reparos,
nunca un tiro cobró tan bello icono
pues su arma sólo da dulces disparos.



La fotografía es cortesía del amigo 
Francisco Pajuelo Romero, 
gran fotógrafo, a la vista está...




MARABUNTA

  Cada verano, cuando estaba en el pueblo, empleaba una mañana en observar la minucia de un hormiguero cercano a la caseta abandonada que e...