jueves, 7 de junio de 2007
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MARABUNTA
Cada verano, cuando estaba en el pueblo, empleaba una mañana en observar la minucia de un hormiguero cercano a la caseta abandonada que e...
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Cadáveres exquisitos dejaremos y esos frágiles olvidos que ilustran la memoria que nos tendrán... Ella escuchaba el mismo disco de Serrat ...
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Yo sabré recordar. No tengo el pulso del artesano pero sé decir: -Siéntate a mi lado... Allí había labios limpios, allí había carbón de beso...
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Apunté con mi bolígrafo rojo que ella estaba allí como siempre y que, aunque yo no pasaba a diario por esa calle, acababa de reparar en el h...
3 comentarios:
¡Qué maravilla! Cuando creía que te estabas poniendo autoinsuperable... voilà! ¡Es buenísimo este Puzkarri Beldurgarri! ¿De qué se estaría inflando -vanidad, ira, pasión amorosa, impaciencia...-?
Mmmm... buena pregunta, sí. Es un monstruo versátil, es probable que se infle con todas esas cosas. Sólo podemos asegurar que, cuando de asustar niños se trata, se autoinmola aspirando impaciencia por explotar y hacer chillar al pequeño con ese estruendoso ¡Damba! porque, en el fondo, es un juguetón y es bueno y es pícaro...
Otra cosa es cuando se le presenta auno... quizá se autoaniquile con el aire de nuestras pasiones secretas, no?...
Sólo si es para volver a renacer con un cuerpo de mayor volumen receptor y de menor umbral de estallido. :)
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