Admitiendo que, como diría Javier Krahe, «todos son dignos de admiración», a la hora hora de declarar alguna predilección entre los palos flamencos declararía mi debilidad, en dura pugna con la granaína y la serrana, por la malagueña.
Tiene la malagueña ese punto de engranaje entre dureza y dulzura, quizá por su cuna fandanguera, que me arrebata. Más cuando uno la escucha como yo tuve la suerte de hacerlo hace ya unos cuantos meses en la voz, entrañable y entregada, de alguien como Diego Clavel, cantaor donde, en mi humilde y profano entender, se aúnan arte y magisterio. Sus conciertos, a más de habituales bocados de placer musical, son impagables sesiones de sabiduría flamenca, tanto histórica como musicóloga. Lo mismo te cuenta la procedencia de una seguiriya que te explica los diferentes tonos de las 47 malagueñas que ha recogido en su fenomenal antología (descatalogada, aviso). ¡47 tipos de malagueña!
Y mañana actúa aquí, en Barakaldo, ni más ni menos. Volveremos a verle. Y a escucharle.
Me consta que la mayoría de cuantos me honran con sus visitas no son aficionados al cante jondo pero sé que son capaces todos de entenderlo como un arte y de respetarlo como tal. Pero no les llevará mucho trabajo detenerse a escuchar este par de cortes que les regalo (el 2º son uno fandangos de las minas, cosa suave...) y, por si hubiere que aliviar el esfuerzo, les dejo una hermosa imagen floral de Barakaldo donde, como comprobarán, también se asoma la primavera. Hoy, además, con más ganas que en los últimos días. ¡Y olé!
boomp3.com
Tiene la malagueña ese punto de engranaje entre dureza y dulzura, quizá por su cuna fandanguera, que me arrebata. Más cuando uno la escucha como yo tuve la suerte de hacerlo hace ya unos cuantos meses en la voz, entrañable y entregada, de alguien como Diego Clavel, cantaor donde, en mi humilde y profano entender, se aúnan arte y magisterio. Sus conciertos, a más de habituales bocados de placer musical, son impagables sesiones de sabiduría flamenca, tanto histórica como musicóloga. Lo mismo te cuenta la procedencia de una seguiriya que te explica los diferentes tonos de las 47 malagueñas que ha recogido en su fenomenal antología (descatalogada, aviso). ¡47 tipos de malagueña!
Y mañana actúa aquí, en Barakaldo, ni más ni menos. Volveremos a verle. Y a escucharle.
Me consta que la mayoría de cuantos me honran con sus visitas no son aficionados al cante jondo pero sé que son capaces todos de entenderlo como un arte y de respetarlo como tal. Pero no les llevará mucho trabajo detenerse a escuchar este par de cortes que les regalo (el 2º son uno fandangos de las minas, cosa suave...) y, por si hubiere que aliviar el esfuerzo, les dejo una hermosa imagen floral de Barakaldo donde, como comprobarán, también se asoma la primavera. Hoy, además, con más ganas que en los últimos días. ¡Y olé!