
Tienes que saludar al día
(tú que albergas pájaros)
para que el reloj consista,
para que el hombre,
tibio aún,
te ofrezca el agasajo
de la mantequilla,
el injerto de besos y nocheterna
y la tostada necesarios...
Cada verano, cuando estaba en el pueblo, empleaba una mañana en observar la minucia de un hormiguero cercano a la caseta abandonada que e...
2 comentarios:
Bienvenido, Joseba. Echaba de menos tus poemas, tus dibujos y, sobre todo, tu presencia.
Gracias, Anónimo, yo, la verdad, también os echaba mucho de menos...
Veamos cómo sigue el cerezo, que nieve parece que hay a mansalva...
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