En Gotingen sucederá todo...
Y no hará falta
conocer Gotingen
para que este corazón
derrame una lágrima por ella
y torne tan marrón el canal
como su voz caliente...
Y no será ya preciso
ir nunca hasta Gotingen...
Cada verano, cuando estaba en el pueblo, empleaba una mañana en observar la minucia de un hormiguero cercano a la caseta abandonada que e...