jueves, 24 de junio de 2010

Doble atardecer

La tarde muere

tostando naranjas

donde todo tiene un final

de infinita, inmensurable paz

que agoniza

sin sonrojos.

Me quedo

con esta placentera muerte

de gamuzas cárdenas,

livianas, violáceas,

purpuradas, nuevas...

Te estoy hablando

del olvido, lo sabes bien...

del reiterado olvido...

MARABUNTA

  Cada verano, cuando estaba en el pueblo, empleaba una mañana en observar la minucia de un hormiguero cercano a la caseta abandonada que e...