La gracia está precisamente en que jamás la voy a acabar. Existe una novela en proyecto perenne que nunca se va a terminar de titular '...ntos suspen...' y dentro de ella existe, éste sí perfectamente terminado, el corto relato que viene a continuación. Tiene dos claros protagonistas que existieron, con otros nombres creo recordar; quiero imaginar que la anécdota podría ser tan real como ellos. De aquel Antonio ya no sé nada; de Ángela sé que pasea la misma belleza no muy lejos de aquí y, por si leyera el cuento y se reconociera, a ella va dedicado.
martes, 22 de enero de 2008
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2 comentarios:
Bonito cuento. Suerte tiene Angela de haber sido descrita con esa ternura.
Gracias, A. Nónimo. Es una tierna descripción, es cierto. También fue una suerte conocer a Ángela. Y eso que no soy Antonio...
Gracias.
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