viernes, 5 de septiembre de 2008

Un segundo apenas

Todo es susceptible de mejorar... o de empeorar. La cosa es que, como poco, revisando este viejo relato mínimo me ha deslumbrado el fogonazo de un par de enormes errores ortográficos, los gramaticales jamás los detecto, así que ahí seguirán... Y como le he dado un vuelco interesante, lo reedito, y, de regalo, le coloco algo de música, que siempre entretiene.
Boomp3.com

Levanté la vista del libro y miré el cartel que indicaba la estación en que el metro se había detenido. No sería la primera vez que me pasaba de destino, no siempre necesito tener un libro en las manos para que esto me suceda. Estaba bien, aún me faltaban dos paradas para llegar. Fui dejando caer los ojos hasta el andén y, justo allí, en el infame banco, desconchado y pisoteado, estaba ella. Las miradas se emparejaron un instante eterno. La suya se me quedó palpitando en las sienes, alzándome en una ola salvaje los pelillos de los brazos, como si hurgara en alguna alcoba abandonada del recuerdo. El tren no tuvo misericordia. No supo desafiar su afamada puntualidad y salió enmarcado en un vértigo de bocas abiertas y ojos redondos por la sorpresa. La curva de las vías me impidió confirmar que se levantaba y me sonreía como me había sonreído un día hacía tantos años. Era ella, todavía era ella. El tren siguió, me pasé la estación, el libro no le he terminado todavía y ya no viajo sentado, siempre lo hago codiciando la puerta, por si algún día...

6 comentarios:

Anónimo dijo...

No podría elegir entre "el milagro de las garzas" o saber que pasará cuando reencuentres la mirada sonriente en la estación.

Joseba M. dijo...

Hay despertares que son como encuentros con un olvido. Hay estaciones de metro que las carga el mismo diablo, luego, en las noches, sueñas con alisios y con reencuentros que son despojos de la memoria.
O algo así...

Shangri-la dijo...

Hola. Te informamos que se puede descargar el pdf del último número de nuestra revista sobre cine y literatura en:
http://shangrilatextosaparte.blogspot.com/2008/09/shangri-la-n-6-mayo-agosto-2008.html

Un saludo

Mega dijo...

Precioso microrrelato, Joseba. Has hecho muy bien en publicarlo.

En mi opinión, el amor nunca se llega a codiciar lo bastante.

Un megaAbrazo

Isabel dijo...

No viajar sentado es un acierto porque, seguro, ella volverá al banco ya que miradas así no se olvidan nunca.

Joseba M. dijo...

Volverá...
¿y qué encontrarán después de la mirada?
¿Habrá perjuicio en las palabras? ¿Qué renacerá? ¿Morirá algo para siempre? Pero volverá, es innegable, volverá la mirada y una esperanza desarmada...
Gracias, Isabel, gracias, Megatxu...