viernes, 12 de septiembre de 2008

Las csoas calars

El coronel Aureliano Buendía nunca olvidaría el día en que se encontró a la Maga de súbito convertida en una cucaracha. Yoknapatawpha era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construida a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos. Y cuando lo oyó, Leopold Bloom pensó que aquello sólo podía ser maldita sea mentira sucia mentira y que todo dependía de la maldita manera en que las cosas se contaban.
Muy lejos, Penélope, ajena a la fecha, mataba de celos a su esposo, quien, destrozado, abandonaba su tierra mientras, orillas del camino, el bardo canta triste cantar:

«El ciego sol, la sed y la fatiga,
Por la terrible estepa castellana,
al destierro con doce de los suyos,
-polvo, sudor y hierro-, don Juan cabalga.»

15 comentarios:

Anónimo dijo...

Nadie responde... Al pomo de la espada
y al cuento de las picas el postigo...
Claro, claro, Joseba. No sé quién te aplaudiría más, si Cortázar o M Machado. Un beso.
errota

RGAlmazán dijo...

Nunca ví tantas en un párrafo. Es como tener un monton de libros apilados y barajarlos. Este es el resultado.
Magnífica mezcla cumbre.

Salud y República

Arroyo dijo...

Garcia Marquez, Cortazar, Faulkner, Joyce, Homero, Machado, Tirso...

Arrazoimena lotaratzeak munstroak sortzen ditu (F. de Goya)

Sophiste dijo...

Aurre lenoroc
qué rate tu eskirtaru !
lo he kijudo doto !

sumu dimaun tab

Isabel dijo...

Interesante mezcla, un buen gazpacho de autores. Me gusta.

SELMA dijo...

y nat lacras... et oticilef!

Lami muxu Abosej!

Una ET en Euskadi dijo...

¡Me katxis! Yo solo reconocí a García Marquez y a Machado. Cada día que pasa soy más "incurrta", pero bueno, sea quienes hayan sido los escritores no reconocidos, en esta entrada se puede reconocer a Joseba, y no está nada mal
Hasta la proxima

Enrique Páez dijo...

¡La gallina! Era eso, ¿no?

Joseba M. dijo...

Seguramente están todos, hasta la gallina en cuestión, pero...
me llama muchísimo la atención ¿dónde han visto todos ustedes a Machado? por quien, por otra parte, siento auténtica devoción...
Abrazos generales, queridos...
Les amo.

Anónimo dijo...

En el poema:

Manuel Machado, Castilla

El ciego sol se estrella
en las duras aristas de las armas,
llaga de luz los petos y espaldares
y flamea en las puntas de las lanzas.

El ciego sol, la sed y la fatiga...
Por la terrible estepa castellana,
al destierro, con doce de los suyos
_polvo sudor y hierro_, el Cid cabalga.

Cerrado está el mesón a piedra y lodo...
Nadie responde. Al pomo de la espada
y al cuento de las picas el postigo
va a ceder... ¡Quema el sol, el aire abrasa!

A los terribles golpes,
de eco ronco, una voz pura, de plata
y de cristal responde... Hay una niña
muy débil y muy blanca
en el umbral. Es toda
ojos azules y en los ojos, lágrimas.
Oro pálido nimba
su carita curiosa y asustada.

_Buen Cid, pasad... El Rey nos dará muerte,
arruinará la casa,
y sembrará de sal el pobre campo
que mi padre trabaja...
Idos. El cielo os colme de venturas...
¡En nuestro mal, oh Cid, no ganáis nada!

Calla la niña y llora sin gemido...
Un sollozo infantil cruza la escuadra
de feroces guerreros,
y una voz inflexible grita: "¡En marcha!"

El ciego sol, la sed y la fatiga.
Por la terrible estepa castellana,
al destierro, con doce de los suyos,
_polvo, sudor y hierro_ el Cid cabalga.

Besos

Joseba M. dijo...

Vaya, pues qué cosas, tiene vuecencia razón, pero... yo citaba a uno de sus antepasados, uno de los más fértiles escritores que han sido, sr. Anónimo, aquél que creara el Cantar del Mío...
Besicos.

Antonia Romero dijo...

Por un momento creí que era mi cerebro vomitando todo lo que le había metido...

Un saludo

Edurne dijo...

Y yo perdida, no sé si en combate (va a ser que sí) o en un garaje, entonces tendría tentáculos (nada que ver con tentar culos...) y así, de semejante guisa sin saber por dónde atacar tamaño derroche de cerezas esparcidas entre el blanco y níveo manto... me hallo con gran congoja y destino, tanto que ya, ni atino!
Aiiis, ene Jangoikoa!

Edurne dijo...

Desatino, que era desatino, y es que se ve que me comí la "a", claro, entre cereza y cereza...!

Ahhh, y al tal Buendía le tenía yo en gran estima; ahora habría que ver...!

Y usted tan ingenioso como siempre, Don Joseba jauna!

Enrique Páez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.