sábado, 6 de septiembre de 2008

La isla de las bufandas

Cuando descubrí esta canción me puse a nadar como un poseso. Otro día decidí pesarme en una de esas máquinas que hay en algunos bares que te predicen el futuro inmediato y te dan una combinación para la lotería primitiva. En la sexta noche estuve tentado de volver a fumar. Quise dejar de escucharla a las cuatro y venticinco pero es fama que a esa hora no hay nada que hacer. Ahora estoy leyendo un libro, recomendando una canción de Lidia y escuchándola a la vez, mientras se seca el bañador.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Voy a intentar "asimilar" el impacto que me ha producido la murciana dando un largo paseo con mi perra. Es muy probable que cambie de prensa habitual, que busque un nuevo significado a su apellido, que incluso no tenga que tomar zeninas nunca más y al cambio piratee sin descanso "temas" de hello cuca...
Nada, Joseba, nada. :) Un beso.
errata

Joseba M. dijo...

No te ha gustado, ¿verdad?
¿Se la has puesto a tu perrita?
Pues hoy acabo de mezclarla con Celia Cruz (Te busco) y es apasionante, Errata.
Un besico...

Leticia Zárate dijo...

Tus relatos, tus palabras, como siempre, maravillosos, pero hay algo que me molesta mucho, no haber podido escuchar las piezas musicales que nos compartes.

A ver si la próxima vez, tengo más suerte.

Besitos.

Anónimo dijo...

Pues venga esa mezcla que Celia seguro flota como el aceite. Muxu.
PD: Lay__ está en celo; no sé si del susto mañanero :)
errata

Joseba M. dijo...

Hola, Letizia, algo extraño sucede con los enlaces a la música que súbitamente dejan de funcionar. He vuelto a poner la canción encima del texto, en otra entrada. Veamos si aguanta y puede disfrutarla.
Gracias por la visita. Un abrazo.
Cuideme a esa perrita, Errata, que se está poniendo caprichosa.
Besitos...