viernes, 4 de febrero de 2011

Todo está escrito


Vuelvo a afanarme hasta el sudor,

más allá de los propios dedos,

en mil caligrafías,

acusándole al amor

ese carácter de intruso sucesivo:

en la lluvia, en la sangre,

en aquella cosquilla...

Entonces te he llevado sin un orden

concreto

hasta el viejo mirador del acantilado,

hasta la esquina menos asediada

por el viento,

hasta el rumor de olas de mi mano

en la lupa de tu pecho,

hasta la luna insultándote en el iris,

hasta la mediavoz...

No puedo ignorar que Benedetti,

que Neruda,

que el propio Borges

ya no te sorprenden,

no tenemos nada ya

que no sea el viejo Salinas

y un único verso detrás de cada noche.

Te escribo en la inconsciencia

de que soy granate

y sigues muriéndote de frío

jugando, muda,

con tus gorriones

por las nieves de mi piel...


(E.L.Kasher- «El hombre que fuma abrazó a Alejandra»)

jueves, 3 de febrero de 2011

Nubes... (E.L.Kasher - de «El asno en globo»)

Es extraño que sólo siete años más tarde admitiera Kasher que el poema primigenio era un disparate de ritmo repleto de sobresaltos y eufonías forzadas. Y, por otra parte, llama la atención el hecho de que el único poema editado dos veces (el mismo pero diferente, obvio es) en la maravillosa revista «El asno en globo», del sanatorio donde el poeta debió de pasar cuando menos un par de lustros, sea un soneto.

Cuesta imaginarse al artista peleándose con quien quiera que fuera el director de la publicación por aquella época (sospecho que se trataba de Ramón H...) para que incluyera el poema en cuestión y la diatriba contra el original que lo precede y que obviaré aquí, del mismo modo que obviaré el soneto que mi adorado autor tanto odió, como odió, en general, la figura poética de los catorce versos rimados tan ponderada por otras voces. No me arrogaré sino la puntualización de que, una vez más, distancia y olvido asolan su pluma...


Es tan temprano todavía, apenas

las nubes de algodón pintan erizos

sobre el dormido mar pleno de hechizos,

inmenso crisol de coral y arenas.

Tan temprano y mis manos van ya llenas

con ecos de sirenas, primerizos

síntomas de ti, pero ya enfermizos

recuerdos hechos de aire, ¡esas cadenas!

Nubes por cielo y mar y yo aquí, quieto,

amanezco sin ti, lejano encanto.

Tendré que abandonar este soneto

pues sólo despertar te añoro tanto

que iré con esas nubes, te prometo

que lloverá a las tres. Será mi llanto.

viernes, 28 de enero de 2011

Todo bien


A medio hacer

en mitad del ingrato sueño

tenías que venir.

Es posible que subieras aquella empinada cuesta,

que arrastraras noche

y luna

y retales de mar en las rodillas

en el pelo

en los ojos...

Es posible que

con la mitad del recuerdo,

con el esbozo

de una posibilidad

los brazos

me sigan creciendo

hasta los labios llenos de esponjas,

de caracoles,

de sangre...

Pero todo está bien,

no recuerdo nada

ni creo posible

que ninguna esperanza

resucite la media noche

donde, desnuda,

empezaste a desaparecer

dentro de un poema,

una y otra vez...

miércoles, 26 de enero de 2011

Silencio 29

En aquellos besos había noche,
muchas cartas,
seda arrugada
y una pizca de muerte,
pero ni callada angustia,
ni gozo prisionero.
El poeta se puso
en la espalda
todo el silencio
para distraer su ingenuidad
en otro olvido
que pintaba
absurdos colores
cerca de tu boca...

martes, 25 de enero de 2011

El olvido 27


El tiempo se derrumba

por los rincones señalados.

Quizá resuciten los cajones

su frugal misterio de estrellas,

aquel aromado halo donde

un dedo quizá

se sobrecogió en tus cabellos...

quizá sea sólo la voz azul

de cierta tinta cuidadosa

a lo largo de un cielo blanco,

veinte o treinta líneas

sin olvido posible,

o, en fin,

quizá todo esté fuera

de ese tiempo

que se deja caer, inevitable,

por los rincones señalados...


(El olvido crece bicicletas... -E.L.Kasher)

lunes, 24 de enero de 2011

Arroyoren perbertsio ederra

Lagun batek, Khaserren aurreko poemak hunkituta, hurrengo perbertsio polita bidali dit bere hizkuntz minoritarioan, gaztelera pasatzeko erregutuz. Nik omenalditzat hartu dut bere lana eta, jakina, tardantzarik gabe bloggeatzeari ekin diot; jarraian duzue. Mila esker Arroyo jauna...
A, testutxo hau ulertzen ez baduzue esan eta gauza bera egingo dut, lagunok... jejeje...

Quizás sea más triste
cesar al ámbito de la palabra.
Quizás la rosa, en sigilo,
te escuche por detrás
de los pétalos
cerrados ya.
Quizás te dé las buenas noches...

jueves, 20 de enero de 2011

Detrás


He cerrado los párpados.

Ya reposa el corazón cansado

su pálpito.

Tienes licencia para morir

a su lado, ¿en sigilo?

No.

Cesar el ámbito

de la palabra,

como una rosa

perdida en un convento

cesa su color a oscuras

es demasiado triste.

Dime buenas noches,

te escucho por detrás

de los párpados

cerrados ya.

(«El olvido crece bicicletas», E.L. Kasher)

FRÁGILES OLVIDOS

Cadáveres  exquisitos  dejaremos y esos frágiles olvidos que ilustran la memoria que nos tendrán... Ella escuchaba el mismo disco de Serrat ...