jueves, 20 de enero de 2011

Detrás


He cerrado los párpados.

Ya reposa el corazón cansado

su pálpito.

Tienes licencia para morir

a su lado, ¿en sigilo?

No.

Cesar el ámbito

de la palabra,

como una rosa

perdida en un convento

cesa su color a oscuras

es demasiado triste.

Dime buenas noches,

te escucho por detrás

de los párpados

cerrados ya.

(«El olvido crece bicicletas», E.L. Kasher)

5 comentarios:

Freia dijo...

¡Qué pequeña joya!

Espero que estés bien, querido Joseba. Un abrazo

Martine dijo...

¡¡No te prodigas, pero cuando lo haces!!
¡Completamente de acuerdo con nuestra Freia, una pequeña joya!

Besos de Selmatxu, muxu, Joseba..

Joseba M. dijo...

Todo bien por aquí pero... ¿y vos, condesa? ¿Por qué salones cronopia?
Merci, Selmatxu, ça marche?
Abrazotes para ambas...

G. Arroyo dijo...

Itzulpenekin hasita, hara Kasherren olerkia gure hizkuntzan paratua:


Betazalak itxi ditut.
Pausatu dira bihozkada
unatuak.
Baimena duzu bere ondoan
hiltzeko. Isil-gordean?
Ez.
Hitsa da
hitzaren barrutia itzaltzea,
zeina komentu batean
galdutako arrosak
itzaltzen duen ilunpean
bere kolorea.
Erradazu Gabon,
dagoeneko itxita ditudan
betazalen atzetik
entzunen dizut.

Isabel dijo...

Me ha impresionado la certeza de las palabras. Y ese escuchar por detrás.
Anoto el autor, no lo conocía.
Gracias.