viernes, 4 de febrero de 2011

Todo está escrito


Vuelvo a afanarme hasta el sudor,

más allá de los propios dedos,

en mil caligrafías,

acusándole al amor

ese carácter de intruso sucesivo:

en la lluvia, en la sangre,

en aquella cosquilla...

Entonces te he llevado sin un orden

concreto

hasta el viejo mirador del acantilado,

hasta la esquina menos asediada

por el viento,

hasta el rumor de olas de mi mano

en la lupa de tu pecho,

hasta la luna insultándote en el iris,

hasta la mediavoz...

No puedo ignorar que Benedetti,

que Neruda,

que el propio Borges

ya no te sorprenden,

no tenemos nada ya

que no sea el viejo Salinas

y un único verso detrás de cada noche.

Te escribo en la inconsciencia

de que soy granate

y sigues muriéndote de frío

jugando, muda,

con tus gorriones

por las nieves de mi piel...


(E.L.Kasher- «El hombre que fuma abrazó a Alejandra»)

2 comentarios:

Martine dijo...

Comme ce poème est triste et émouvant à la fois, Joseba.. Comme tu vois je te lis, je te suis..

Mila muxu, de Selmatxu... toujours.

Joseba M. dijo...

Mercie, Selma!!! me alegra volver a verte por este nevero... Espero que todo siga bien por esas jaimas...
Petonsss!!!