sábado, 8 de marzo de 2008

ZANEDBÁNÍ NEMOZNÝ, BÁBINKA

Me preocupa el olvido
y su urgencia de piel
y su mentira de manos.
El olvido crea bicicletas.
Puedo, tal vez, ser más concreto
pero no puedo rebasar
el límite de estos ojos.
Bicicletas por la piel
apresurada de la memoria fiel.
Piel fiel.
Piel de miel.
Hóspito columpio
dentro de dos túneles tibiamente grises.
Las manos van a las manos
con las manos del poema.
Y un poeta bate las suyas,
preocupado y ocupado
en el olvido...

10 comentarios:

Selma dijo...

Por favor haz algo con el ordenador, pero no nos dejes tanto tiempo abandonad@s sin poder leer estas maravillas!!

Muxu joseba!

Lara dijo...

El olvido trae bicicletas... y el recuerdo también las trae...

¿Qué es ese título tan misterioso y exótico? (Busqué en google y no di con la clave)

Antonia Romero dijo...

Me preocupa más el mal recuerdo...

Un saludo

Anónimo dijo...

Babinka es,creo, mamá en checo. El resto me suena a "imposible" pero me declaro incapaz de traducirlo.

Joseba M. dijo...

Hola, Selma, creo que el ordenata está arreglado, al menos de momento, esperemos que dure. Un besote.
Las bicicletas del olvido, Lara, quizá para regresar de él, para escapar despacio, quizá. Las bicicletas proponen muchas cosas...
Los malos recuerdos, en demasiadas ocasiones vienen en moto y se van en patinetes rotos...
Tienes razón, anónimo, es otro poema para la madre, para su piel, para sus manos, para aquellos ojos a los que siempre vuelvo por esos túneles tibiamente grises...
Abrazos, amig@s.

Sophiste dijo...

Otro poema del poeta perplejo
juego de palabras, juego de espejos
memoria y olvido
Influencia Rimbaud.
Rimbaud influencia
olvido y memoria
juego de espejos, juego de palabras
perplejo poeta, poema otro.


Un abrazo

Arroyo dijo...

Ezin dira ez ahaztu,
Prahako urrezko kalean
habitatzen dutenak.
Taková je láska.

Harat eta honat gabiltza
denboraren bizikletan,
orainetik lehenera,
lehenetik gerora,
Prahako larruzko kaleetan.
Taková je láska.

Ezin dira ez ahaztu.

Enrique Páez dijo...

Joseba, vaya colección de buenos sonetos que tienes. Felicidades. Asombrado me tienes.
Un abrazo

Joseba M. dijo...

Rimbaud siempre al fondo, arrancándole orejas al amor, perdiéndose en Praga también para desaparecer en las praderas del Ngorongoro y aparecer en un tumulto de tinglados en Barcelona después de atracar un barco ebrio proveniente de... Marseille? Dicen que bajaba silbando y cantando entre dientes con un francés de negros sudaneses:
«N'y a pas de morte,
il reste encore d'espoire,
mais les paroles tuent
comme des gèants mambas noires...»


Gracias, Enrique, me agrada el comentario; para mí el soneto es a la poesía un poco como la petenera al cante jondo. Está ese reto ambicioso de la rima estructura tal, tal, tal, de la métrica cronometrada, de ciertas reglas rítmicas, de huir de ciertas comodidades. Como cuando hay que abordar ese terrible macho en la segunda parte de las preciosas peteneras que acaban con el pecho del artista... y con las tripas...

Joseba M. dijo...

Amak ere
ezin gogoratu,
horretarako
ahaztea ez ote
behar?
Baina bizikletak
badaudela
ziur nago.
Eta Prahan gara, pivo...