viernes, 6 de mayo de 2011

Tango entresiesta

©josebamolina


Todo ha sucedido entre esa maceta

y la jaula.

El sol se ha recogido

en los dientes del aloe

y en la parda pelusa dorsal

de un roedor.

No ha sido preciso más que

albergar la leve locura

que procura

el tango de una cercana gramola.

«7 pesos era un loro en una cuadra,

Se me olvidó que te olvidé...»

y cosas por el estilo...

Mientras tanto, otro poeta,

menos muerto,

proclama en mi regazo:

“Las arañas de tu boca

trenzaron en un momento

una telaraña loca

que me diluyó en el tiempo”.

5 comentarios:

Isabel dijo...

¿Es la jaula la que veo dar vueltas en "leve locura"?

Este dibujo, estas palabras, ponen colofón a una buena mañana.

Gracias

Joseba M. dijo...

Me alegra muchísimo formar parte de ese colofón. Me alegra también tu buena mañana...
La jaula está guardando un libro eterno donde otro Horacio se diluye escuchando a Bebo Valdés dándole envergadura a Dieguito cuando, quizá, todavía fumaba...
Pasa buena feria, quiya...
Gracias a ti.

Rosa María dijo...

¡Qué lindo!Juegas bien, muy bien con las palabras, Joseba.
Saludos desde Las Afortunadas.
Rosa

Joseba M. dijo...

Gracias, Rosa,
esperemos que sigan ofreciéndose para jugar. Las palabras, siempre, a bordo...
Disfruta de tu ¿ocio? insular.
Un abrazo...

Rosa María dijo...

Disfruto de mi vida aquí. Es una tierra amable, en la que me siento muy a gusto desde hace muuuuchos años. Mis hijos son canarios.

Un abrazo.
Rosa
P.d. ¡Qué coincidencia!, en la "verificación de la palabra" me sale: ¡CREDAZES! Sobra la D...