jueves, 31 de mayo de 2007

Robin Jooood...

En los confines más secretos del bosque de Lymm O' Nadd, los famosos monstruos conocidos como Oriskus se han quedado sin el solaz lúdico de los mediodías. Uno de sus líderes, Robin, a quien conocen como Robin Jooood... , porque dicen que es un quejica impenitente, ha decidido no prestarse más a ser la diana de sus dardos, saetas y flechas. Los Oriskus no acaban de entender tanto enojo por parte de Robin, pero el hecho consumado es que desde el jueves pasado, fiesta patronal en Lymm, no ha aparecido por el calvero del riachuelo, que es donde montan sus competiciones de arqueros viciados. El jefe del clan de los Melo, sir P.O., asegura que le vio alejarse bramando y quejándose, argumentando cosas como que «¡Jooodeer! con esta caterva de temblorosos estoy perdiendo vista a pasos agigantados» o «¡por todos los zumos del gran Z. Ythron, tienen mala puntería de narices! ¡Joooderr!» Mi hermano, sin ir más lejos, le vio ayer internándose en la parte de la montaña del oeste, donde están los temidos clubes de monstruos facinerosos y pendencieros y, sorprendido con su relateo incesante, le sacó la foto que veis. Claro, la consecuencia más cercana la sufrirán en breve los niños del condado Nemoroso, pues los Oriskus, sin su ración de juegos habitual, en las noches se convierten en dos, e incluso tres, veces más terribles que de costumbre...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Más monstruos, por favor, que les estoy cogiendo gusto.
Ah! y ya me registraré un día de estos, que hoy estoy vaga.