jueves, 8 de mayo de 2008

El hombre que fuma con algunos pájaros despierta

Puro y simple desarrollo,
la palabra es un principio
del éxodo eterno
de una sociedad
dulcemente compartida,
dime
tu anhelo,
digámonos

las bonitas verdades
que el amor impone ineludible.



haz que el sol no mate
el tierno pálpito de las estrellas
que hayas recogido en
la noche,
acopio de deseo y ternura, fulgor labrado

de besos soñados

¡Poco puedo decir de tus ojos!
mencionar que los tengo rodeando
el intenso momento de un te quiero,
un paso escaso detrás,
sin la escuela
de los grandes teatros...
Ellos tienen su canción, no dudes,
pero las palabras
no se constituyen
en el poema ciertamente merecido

porque, no sabes, tus ojos
viven inéditos en varios fuegos

y en algunos paisajes,
aún tienen que asustarme
en la alta madrugada del agua
que vestirá una luna irrepetible,
tienen que curarme alguna herida vieja,

paliar un llanto, llorarme en silencio,
pavonearse en mi vanidad,
rasgarse escuchando aquel tema,

y, sobre todo, mujer,
tienen que cambiar de color dos veces,

una en un hola sorprendido,
otra en un buenos días, amor, he hecho café...

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué más da que el hombre que fuma despierte con algunos pájaros o que con algunos pájaros regrese del sueño...; que poco, bien poco o qué poco pueda decir de esos ojos. El hombre que fuma siempre usa la misma marca de café y sigue asustándose de lo mismo.
Bien, Joseba. Muy bien.

errata

VV dijo...

Da miedo desgastar las palabras, cuando en otras manos y en otros labios sirven para escribir o susurrar cosas como ésta.........

alaluzdeunaluciernagaazul dijo...

"la palabra es un principio
del éxodo eterno"

La palabra siempre como principio de todo.. como cmienzo. Siempre yace subterránea en el principio de cualquier cosa.


Un saludo. Precioso poema

Edurne dijo...

Hara, mutil, ahozabalik geratu naz!
Aiiiis!

Mega dijo...

"haz que el sol no mate
el tierno pálpito de las estrellas"

Eso sí que es pedirle a la luna...
Un abrazo fuerte, Joseba,