jueves, 12 de febrero de 2009

Bitácora rota (XXIII)


8 comentarios:

Selma dijo...

¿Bitácoras rotas? ... o sencillamente deformada hoy como este reflejo de la luna en el mar... Cuando las aguas se calmen no se apreciara la diferencia entre la Luna y su reflejo... Bastará con girar el papel y las veremos iguales...

Lindo conjunto, Precioso y meláncolico Poema...

Un bisou, Joseba.

Anónimo dijo...

Precioso reflejo en el agua y en el poema.

¡Y qué bonito el logo!

mammamia dijo...

He,entrado en el blog hoy como cinco veces; contemplo el dibujo,leo el poema y me digo:¡Qué bonito!entro en el rectángulo para dejarte un comentario y me quedo sin palabras.Vuelvo al dibujo,al poema y la misma operación y he llegado a la conclusión, qué es que sobran las palabras.
Un beso Genio.

Rose dijo...

Y justamente hoy, que tengo el día un poco alicaído, tu poema me ha recordado la más preciosa luna que haya visto jamás. Fué un verano en Salema, en Portugal, y era enorme, enormísima, naranja, flotaba sobre el mar, y me envolvía el olor a higueras y el cri-cri de los grillos... y Ro. no estaba conmigo para compartirla. Ains.... tengo aquel olor en la nariz....
Precioso el poema, y precioso el dibujo.
Buen y soleadíiiiisimo martes...

Anónimo dijo...

Dibujas de lujo,te lo han dicho ¿no?
Akuarius

Edurne dijo...

À moi, esta bitácora rota asko gustatu zait, pero mucho, mucho, tumatxa, txo!

neblina dijo...

La Luna, es cierto que crece y crece al contacto con el mar, es su inspiración, o viceversa.
¿Será la luna una musa de las olas?
Me encantó... ¡PrEcIoSoOo!
Pudor, no creo que tenga, más bien es sutil, y se hace la interesante y la misteriosa, de ahí, su encanto.
Así no hay forma de hartarse de ella :)

Mega dijo...

Un poema desolado y de gran belleza, Joseba.

Abrazos