lunes, 14 de julio de 2008

Sauna

Sé que dos sombras
llevan años
amasando un igloo
con dos sábanas.
¿La geografía del olvido
o el mapa de la memoria?
No sé qué ojos llorarán
las auroras boreales
que dejamos en aquel abrazo.
En ese país nunca habrá ciudades,
la sábana alza una única bandera
con el color de un cierto beso
en una cierta penumbra.
La soledad era, después,
una especie de vihta
al alcance de la mano limpia.

Y nada puede importar
cuando toda la nieve lleva tu nombre.

5 comentarios:

Freia dijo...

Resulta muy agradable volver a ver el enlace de tu bitácora en negrilla y entrar aquí para para leer/escuchar de nuevo tus versos.
Rascayú te manda su mejor maullido y yo, mi abrazo más azul.

Selma dijo...

Poema melancólico, hermoso, pero frío muy frío,hasta que aparece la "vihta"... pero tan brevemente Joseba...

Mila muxu.

Una ET en Euskadi dijo...

¡¡ONGI ETORRI!!
Sensible, muy sesible...como siempre

Nova, el Periodismo que Vale dijo...

Me encantó ¡es muy lindo! tiene la dulzura de una cereza y la frialdad de la nieve como dijo Selma.

Muy bueno, pasaré más seguido por aquí. Segurmente y si vos querés, te agregaré entre mis links.

Un beso enorme!

Joseba M. dijo...

Buenos días, festivos aquí, a todos...
Gracias por sus visitas, por sus maullidos, por sus palabras.
No dejes, Selma, que la melancolía te sature, además, no creas, no hay tanto frío en el poema... busca...
ET, che, ¿¿cómo le va por Baskonia?? ¿de fiesta en fiesta? ojalá...
Bien hallada, Nova y, por supuesto, linkee cuanto desee... gracias mil.
Freia, querida condesa, la hago viajando por esos mundos y, claro, seguiremos la peripecia de Dorrem, digo... de Fasolt. (Curiosamente, ando estos días leyendo 'El inimitable Jeeves...).
Besos veraniegos varios...