jueves, 20 de diciembre de 2007

Tomar a 18º, removido con saña, no agitado

Cada vez que el termómetro alcanza los 12º empiezo a leer «blogs» de forma aleatoria. Conviene no prodigarse, es obvio que es algo que crea infinita adicción. En la cabecera de uno, leo: 'Plantar un árbol, tener un hijo, escribir un blog' y esta última frase está cruzada con una línea como de lápiz rojo. Según parece, al autor ya sólo le restan los dos primeros objetivos para haber cumplido en la vida. Pírrico logro, hoy en día no regar un blog te convierte en una especie de lejana Mafalda, cuando ésta no tenía aún aparato televisor y era la apestada de primer grado. De allí viajo a otro donde alguien realiza 'Reflexiones al desnudo' de una hermosa manera, que sería tan interesante como excitante si no fuera por las constantes referencias a su novio.
Entre saltos de bitácoras con los más diversos contenidos van apareciendo las usuales páginas de putas y menos putas, que en ocasiones lo son más. Pero algún estigma latente debieron dejar mis casi diez años con los hermanos salesianos: apenas aparecen, las paso, sin pararme a recorrerlas siquiera un poquito. ¡Ah, señor, qué habrá sido de aquel Buscón de la Grosella! ¡Cómo van muriendo todos los personajes que somos! O, mejor, cómo los asesinamos...
Acabo hoy leyendo las morriñosas letras de una rapaza que sufre y goza a la vez un leve destierro estudiantil en Leioa con Periodismo. Me relaja leer por su diario, en un galego que se me antoja tibio, su consistente añoranza y sus decepciones, sus descubrimientos y algunas de sus pérdidas menos drásticas. Y siempre viene bien aprender el idioma para jugar tute en el bar de Sindo con esas inexpugnables gentes de Viñós, de Beigondo, de Ferreira, de Arzúa, de Melid...
Pero ya nada es igual que hace un rato. Se acabó,estamos a 17º y no va a llover en las próximas 32 horas y media.

5 comentarios:

Ruth dijo...

No, claro, lloverá mañana por la tarde, con toda la chiquillería vestida de baserritarras.
Qué seguridad la tuya: 32 horas y media exactas, ¿no? Como llueva a las 31, ya sé a quién regañar.

Joseba M. dijo...

No, mujer, confía en el cielo, con minúsculas. Además, en Gasteiz difícil será que llueva en Santo Tomás, quizá una suave nevada, aún sin cerezas...
Con todo, en caso de intempestiva lluvia a las 31 horas, asumiría toda mi culpabilidad y aceptaría cualquiera de los castigos que tuvieras a bien infligirme.
Ojalá pases un gran día y los pequeños baserritarras, todavía mejor.
Un abrazo.

CresceNet dijo...

Gostei muito desse post e seu blog é muito interessante, vou passar por aqui sempre =) Depois dá uma passada lá no meu site, que é sobre o CresceNet, espero que goste. O endereço dele é http://www.provedorcrescenet.com . Um abraço.

Freia dijo...

Llego un poco tarde para averiguar si realmente el agua respetó escrupulosamente las 32 horas y media exactas. Ya me contaréis.
No es mala medida esa de ojear blogs al azar. Puede que la ponga en práctica.
Saludos

Joseba M. dijo...

No, no llovió, si mal no recuerdo... Fue una predicción literaria que no me atrevería a hacer ahora, con este cielo tan revuelto que tenemos. Ojalá se salven las cabalgatas de mañana...
Otro abrazo, Freia.