sábado, 28 de julio de 2007

Un traslado. Soneto vacacional

Huelo a romeros a tomillos, a verbenas...
a racimos azulados y semillas,
a las gotas del sudor en tus mejillas,
a saliva almibarada y a azucenas.

A destierro de pesares y de penas,
a amables, frescas penumbras, a cosquillas,
a gatos que se desparraman por las sillas,
a lagunas que perfuman yerbabuenas.

Huelo a cielos que se tintan de misiles,
preñados de golondrinas y de aviones,
luciéndose de naranjas y de añiles.

Huelo a tardes de azahar en los balcones
y a la entera paz del campo, en sus atriles
cantarán dulce canción mis vacaciones.

5 comentarios:

LaMáquina dijo...

soneteando...

Anónimo dijo...

Pero no has vuelto ya de vacaciones? Venga, a escribir, que tienes esto muy abandonado

Joseba M. dijo...

Paciencia hermano... ¿o debería decir hermana 'anónima'?
Pronto habrá algo... creo...

Anónimo dijo...

Pues estás tardando ya

Anónimo dijo...

Mas, mas, mas. XD