
Cómo osar escribir el poema
que tu piel requiere,
los sonetos que exhala tu ternura,
los ritmos que animan
alrededor de tu sexo
la casida memorable
del libro de tu cuerpo
tan estremecido
que ya no me necesita...

Cada verano, cuando estaba en el pueblo, empleaba una mañana en observar la minucia de un hormiguero cercano a la caseta abandonada que e...