viernes, 30 de noviembre de 2012

Poema en servilleta

         (...)
       - Eres como entonces te presentía.
        - Me alegro de ser... –hizo una pausa y comenzó a recitar sin dejar de mirarle-...la mujer que buscas 
en la copa mágica del otoño, 
la que huye por mi sombra  
a la nube errante
 que nunca palparás nunca,...
        - ...la mujer que en ti 
no es más que tú 
para esconder mi yo 
en un turbio cáliz de humo. 
La que se ofrece a mi tiempo, 
la que llena mis horas, 
la mujer que busco 
lejos de ti eres tú, Matilde.

        Aquella noche se amaron como dentro del poema que les había unido, con ese deleite de las cosas recién estrenadas después de verlas largo tiempo en el armario hasta que llega el aniversario, la fiesta, el acontecimiento.
     
       (...)
                                                                       (de 'Tabaco y agua' - J. Errota, pág. 3)