martes, 23 de diciembre de 2008

Azar es

Ha habido tres casualidades
como siempre.
Tres casualidades hacen un hacha.
Ya en los postres había un poema
que se enredaba en la piña.
No he encontrado ninguna sonrisa.
Pero antes de las ocho
buscaba nubes y he encontrado
una hermosa luna.
En la cena he comido banderas:
la necesaria cantidad
como para buscar a Baudelaire.
Y de la repisa wengé
ha caído un libro de Gavalda.
Y del libro una serpiente azul
dando besos como un poema antiguo.
Quizá porque era un poema antiguo.
Sólo era necesario que,
como un súbito despropósito,
comenzara a llover sobre el asfalto
que adorna la caída del balcón.
La luna, el poema...
Y un no sé qué
que se me ha ido al ojo
para que lloviera
este tan prescindible
verso intempestivo.

No son horas para olvidar a nadie..

viernes, 19 de diciembre de 2008

La gramola


Después de tomar Manhattan
volveremos a la calle de atrás
no hay maletas que lastren las alas
no hay puntos no hay comas
enseñame el camino
nos pintaremos
el pecho en el ascensor del deseo
una mujer desnuda desnuda
desnuda y en lo oscuro
pero el amor es informal
y contamina como mis gaviotas
no me abandones
aún quiero verte danzar
la milonga del marinero
bajo las lunas rotas
a la luz del salpicadero.
El cielo puede esperar.

martes, 16 de diciembre de 2008

Zorionak!!




Datorkigun urte berriak
joatear den zaharrak beste gerezi dakarzkizuela,
zuek goxoago bihur ditzazuen
hain aberatsak diren zeuen iruzkinekin...
Mila esker bloga bizirik mantentzeagatik.
Zorionak eta Eguberri On!!

Que el año que nos llega
siga ofreciéndoles tantas cerezas como el que se va,
y que ustedes las hagan más sabrosas
con sus comentarios...
Gracias a todos por darle vida al blog.
¡¡Felices pascuas y Próspero Año 2009!!

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Nuevo inventario, nuevo adiós, mismo amor...


"En el sueño del amante,
ella perfecta y violeta..."
(D.Errota)


Una tarde se acabó la vida
aplastada de demasiada vida.
Queda una plaza que no acalla el recuerdo,
queda un paseo corto,
queda un abrazo derrotado
por un beso derrotado
por un empuje derrotado
por una lágrima derrotada
por una felicidad muerta
delante de un cristal
detrás de una plaza
dentro de una ciudad
fuera ya de todos los sueños...

(«El olvido crece bicicletas, Alejandra»; poema 53)

martes, 9 de diciembre de 2008

Un interminable prólogo



La memoria es denuedo 
y tiene alma de pregunta 
como un eco de espejos. 


Perdurar en lo que perdemos, 
en el mismo olvido de donde 
forma parte una memoria amada, 
inaugurarnos donde ya fuimos, 
descender al mismo beso 
ya provocado 
en dispersa sucesión 
de labio y corazón trocados. 
Llegar a desear una tristeza 
fecunda y duradera 
a la falsa felicidad 
de los futuros 
a la vuelta de la esquina, 
donde todo se condensa 
y la esperanza acaba 
ahogándose en la desesperación 
de repetirse sin siquiera 
saber odiar. 
Poder intuir 
que nada ha muerto 
en ninguna de las lágrimas vertidas, 
en ninguno de los besos disfrutados, 
en ninguno de los homenajes 
que mañana haremos al entonces. 
Pues, cierto es 
que el pasado escribe, a fin de cuentas, 
un interminable prólogo.